jueves, 23 de abril de 2009

Tranquila.

Mira a tu alrededor. ¿Ves esos árboles? Observa las hojas; con el ir y venir de sus ramas.
Cierra los ojos. ¿Sientes la brisa? Respira hondo, nada nunca es tan malo. ¿Escuchas? El mundo
sigue girando a pesar de todo.

Detente un instante, sólo uno.

¿Percibes ese aroma? Es el olor de las flores, nunca lo olvides.

Suspira.

Saborea tu vida por un segundo. Prueba tu libertad y olvídate de los demás..

Aquí lo importante; es que tú seas feliz.


miércoles, 15 de abril de 2009










La primera vez que vi esa imagen pensé en nosotros. Recuerdo que el mundo se detuvo por un segundo.

Sólo pude pensar en ti y en mí. Nada más.

Eramos nosotros. Punto.

Mi cabello corto y oscuro. Mis ojos claros, una mirada asustadiza y, debo admitirlo, algo tierna. Mi característica mano en el pecho, imaginando qué es lo que va a pasar.

Tu cabello largo, tu mirada tranquila; esa mirada que tanto adoraba, mirándome a mí. Tu brazo en mi cintura, abrazándome.

Esa protección que me brindabas, esos brazos en los que me sentía tan segura.

Me acuerdo de esa sensación que me lograbas transmitir, la sensación de que todo iba a estar bien.

Mis ojos se inundan en lágrimas que no puedo derramar. Hay un nudo en mi garganta y apenas puedo respirar.


Sin poder evitarlo, cansada de negarlo, yo aún...



sábado, 11 de abril de 2009

Era noche y estaba muy cansada. Los asientos de autobús siempre me han resultado incómodos; tan duros y pequeños.
Traté de cerrar los ojos y escuchar la lluvia, siempre calma mis ánimos... Pero aún así, no podía conciliar el sueño.
Mirar por la ventana se convirtió en mi pasatiempo favorito tras tantos problemas; el incesante golpeteo de la lluvia, la luz de la Luna a través del cristal y las estrellas titilantes en la eterna oscuridad.
La carretera parecía interminable y las horas transcurrían lentamente. Pero ya no importaba. Los árboles, los arbustos y las praderas, se iban persiguiendo alegremente.
Mis párpados se volvían pesados a cada momento pero no podía dejar de hacer figuras con las nubes del anochecer.
La suave respiración de mi hermano me llevaba lentamente al mundo de los sueños; el precioso sonido del silencio, las montañas a lo lejos...