sábado, 12 de septiembre de 2009

Copo de nieve

Para endulzar un poco tus desvíos
Fijas en mi tu angelical mirada
Y hundes tus dedos pálidos y fríos.
En mi oscura melena alborotada.

¡Pero en vano, mujer! No me consuelas.
Estamos separados por un mundo.
¿Por qué si eres nieve no me hielas?
¿Por qué, si soy el fuego, no te fundo?

Tu mano espiritual y transparente.
Cuando acaricias mi cabeza esclava.
Es el copo glacial sobre el ardiente,
volcán cubierto de ceniza y lava.

Salvador Díaz Mirón

sábado, 5 de septiembre de 2009

Quiero que alguien conozca este escrito, es muy bueno en verdad. Es de alguien a quien llamaré Eduardo nada más.

¿Cómo osas presumir
la muerte comprender
sin la vida vivir?

Te regocija el placer
de ver a otros sufrir,
sin poder entender
que el dolor no se puede describir.

Escúchame si quieres conocer
mi obscuro y frío hogar,
conmigo es fácil perecer
si te atreves a jugar.

Soy el amo del submundo
de las sombras el creador,
en lo profundo de mi alma
canta un negro ruiseñor.

La noche me protege
una Luna Roja me acompaña
aquel que se cruza perece
y su rostro de sangre empaña.

Hay algo que he de hacer...
en esta noche has de rezar
mi sed debo satisfacer
y sólo tu me puedes saciar.