domingo, 29 de marzo de 2009
O al menos, así era al principio. Hoy, me doy cuenta que toda esa gente que un día luchó por sus sueños, se perdió en el camino.
Se esforzó tanto por aquello que deseaba, que olvidó ese "algo" por lo que se esforzaba.
¿No pretendíamos ser felices? ¿No era ese nuestro objetivo principal?
¿Entonces?
viernes, 20 de marzo de 2009
Las personas, desde siempre, hemos buscado ayuda en aquellos quienes confiamos, o por lo menos, en quienes sabemos tienen más experiencia o sabiduría que nosotros... O incluso ambas...
Pero, ¿de qué sirve pedir ayuda, cuando realmente no hacemos caso de lo que nos dicen? Terminamos haciendo lo que queremos, e incluso yendo en contra de lo que nos dijeron. Nunca experimentamos en cabeza ajena, cierto?
Pero nunca nos cansaremos de pedir auxilio, esperando que alguien venga a socorrernos. Y como siempre ocurre, encontraremos personas como yo, que te escuchan y te dicen lo que puedes hacer; y a pesar de que sabes que no te harán caso la mayoría de las veces; la gente te agradece y sigue recurriendo a tí cada que necesita ayuda, un consejo o un favor.
Al final, continuaremos pensando con el corazón en vez de con lo que sea que tengamos dentro de nuestras cabezas (que en la mayoría de los casos, es aire contaminado...), no nos resistiremos al dolor, ni a la experiencia que nos provoquen nuestros errores y fallos... somos humanos no?
jueves, 19 de marzo de 2009
La brisa nocturna soplaba por entre los árboles de esa pavimentada calle, acariciando suavemente cada una de sus hojas.
El auto avanzó lentamente al cambio de luces, y, aunque estabas a un lado mío, bien podrías estar a mil millas; y francamente, no me importaba; ya no.
Seguimos aquel largo camino, y yo continué mirando por la ventana, alejada de aquella realidad que tanto me atormentaba.
Deseaba tanto estar en aquel lugar, ese lugar que me hacía olvidar el mundo exterior, los problemas, las preocupaciones y el futuro que me esperaba... Tantos asuntos por resolver, problemas a tratar, un mundo al cual tenía que poner orden.
¿Qué era lo único que yo anhelaba? Recostarme en el césped húmedo por el rocío con los pies descalzos, quedarme toda la noche mirando la Luna y las estrellas, sin tener que preocuparme por que tengo que hacer al día siguiente y al día después de ese.
Pero por supuesto, en mi vida nunca hay tiempo para eso; siempre hay algo. Una cita aquí, una reunión allá.. .
-Luces triste- me dijo sin darle importancia.
-Ah, ¿si?- pregunté volteando a verlo por primera vez en toda la noche- No es nada.- Dije sonriendo.
Nada, al final... Nada.
-Me alegra- Me sostuvo una mirada cálida y suave, pero rápidamente volvió a sus asuntos.
Seguí con la mirada a una joven pareja que reía bajo la luz de aquella solitaria Luna hasta que dimos vuelta y los perdí de vista.
Volví la vista a aquella persona que ahora me parecía desconocida, y cavilé acerca de porque seguía con ella.
Como siempre, él no se daba cuenta; le cambiaba al radio, se quejaba de las calles, el tráfico y del mundo en general.
Me quedé mirando sus facciones, sus ojos, su boca, sus mejillas; memorizando la forma y posición de cada lunar que había en su cara.
-Llegamos- Dijo sin siquiera mirarme. - Iré a dormirme ahora mismo, mañana tengo cosas que hacer y debo levantarme temprano.-
Estacionó bien el auto en el garage y cerró la puerta sin darse cuenta que yo seguía adentro.
-Nada, al final nada...-
Ese día salí a caminar sin saber muy bien a dónde iba, por qué, ¿a dónde vas cuando tratas de escapar del dolor?
Empecé a buscar entre la gente mientras caminaba sin rumbo. Llegué a un pequeño parque mientras miraba las caras de las personas viendo quién tenía lindos ojos, quién se veía bien con lentes, su cabello, su ropa, su forma de vestir y de hablar, haciéndome notar entre los chicos de mi edad.
Algunos me veían con curiosidad, otros con interés, con extrañeza o indiferencia, y sin embargo; pronto me dí cuenta de que era inútil y estúpido. No tardé mucho en encontrarles defectos, “no sabe hablar”, “peinado extraño”, “pervertido”, “muy alto”, “muy bajo”.. .
Así que, tras cansarme de quejarme de todo lo que se posaba enfrente mío, me dí cuenta de que, lo que en realidad me disgustaba ver, eran aquellos que más se parecían a él. Me molestaba ver que tenían la misma forma de hablar, que su peinado era parecido o incluso las mismas ropas.. .
Desesperada; me senté cansada a mirar al vacío que era esa gran ciudad.
Sin pensar en nada ya, un lindo chico se acercó a mí. Me dí cuenta de que a él ya lo había catalogado; estaba en la clasificación: “cabello demasiado largo para ser corto, y muy corto para ser largo”.
Aunque, visto de cerca, le quedaba muy bien. Unos lindos ojos verde oscuro casi café, y una mirada madura con un toque inocente. Supe que era más alto que yo cuando, al sentarse en la misma banca, tenía que alzar mi cuello para poder verlo.
-Hola!- fue lo primero que me dijo. Me dirigió una cálida sonrisa, de esas que sólo ciertas personas pueden darte.
Sólo pude esbozarle una sonrisa, no supe que decirle.
-Es extraño, pareciese que hace un rato estabas buscando a alguien con desesperación; pero ahora te has rendido.. .
-Aquel a quien busco no está aquí-respondí en automático.
Esbozó una sonrisa mientras cerraba los ojos.-Pues es una pena porque a una chica como tú, dejarla plantada es como sacrilegio, jejeje- Abrió los ojos y me volteó a ver como si me conociera de toda la vida.
Allí estaba, un chico lindo, tierno, amable, inteligente y hasta algo gracioso. Pero; por alguna razón, a pesar de que el era el chico perfecto, no .. . no me podía enamorar de él. En mi mente seguía latente su pensamiento, su mirar, sus besos, su sonrisa y todo aquello que lo hacía ser él.. .
-Eso crees?- pregunté sarcásticamente, pero con una dulce sonrisa -Porque creo que hay alguien no lo ve así, jeje... -
Cerró los ojos y me volteó a ver una vez más.
-Soy Adrián ¿y tú? ¿La chica de los lindos ojos tiene nombre?- Preguntó con una divertida sonrisa
-Jajaja... agradezco tus halagos, pero no los uses más por favor, y si, me llaman Parker-
- Bien, nada de halagos, pero no puedo evitarlo, tus ojos y tu mirar me son... tan intrigantes... -
Me quedé divagando acerca de lo que el dijo, ese algo que alguien había dicho también, esa herida que no noté. Que fue creciendo y creciendo hasta que el dolor ya era muy grande.. .
-Pues bien, creo que ya me voy Adrián- le dije sin mirar
-Oh, ¿tan pronto? -dijo con una genuina cara de sorpresa- ¿Cuándo te volveré a ver? ¿Te volveré a ver? ¿Cómo te localizo? ¿Tienes mail? - Las preguntas le salían atropelladamente y mi reacción tan repentina lo tomó desprevenido.
-Simplemente, no lo sé.. . Nos vemos- Me acerqué para despedirme, y, aunque tuve que pararme de puntas, besé sutilmente su mejilla. Esperando poder volver a hacer lo mismo algún día.. .
miércoles, 18 de marzo de 2009
Cuando mamá decía que haríamos algo, yo sabía que no era verdad. Cuando mi papá hablaba de Navidad y los Reyes Magos, cuando mi hermano afirmaba que mis papás no discutían, que no peleaban.
Cuando mis amigos negaban algo.
Cuando la gente prometía cosas...
¿Por qué para mi desgracia? Porque me dolía ver cómo la gente que quería, en la que solía confiar; me engañaba, me traicionaba y me sonreía fingiendo que todo estaba bien.
¿Cómo podían? Sonreir y decir que todo estaba bien y que nada de eso era cierto. Mirarme a los ojos y continuar con sus explicaciones sabiendo que me engañaban.
¿Cómo podía yo, devolverles su mirada y continuar escuchando?
Fácil.
Fingiendo una sonrisa, escondiendo mis sentimientos y ocultando un dolor en mi pecho. Un dolor que seguirá acumulándose hasta que ... ¿Hasta que qué?
No tengo la más mínima idea.
Talvez hasta que un día explote y ya no pueda aguantarlo más. Un día que en el que no pueda aguantar mentiras y falsedades por parte de nadie; incluso de la gente a la que aprecio.
Es triste, lo sé. Que la gente siga inventando cosas sin objetivo alguno.
Porque esa es la única verdad. Las mentiras no sirven, tarde o temprano alguien las descubre y causan mucho dolor...
Mi pregunta aquí es, ¿es la verdad la respuesta?
La cruda realidad, es que muchas veces mentimos para no herir a quienes amamos.
Mentimos hasta que nos convencemos de que esa mentira es la realidad.
Pero en el fondo, muy en el fondo, sabemos que no es así. Conocemos la realidad, la verdad; y nos duele afrontarla.
Mentimos para sentirnos mejor, unque sea sólo por un momento.
Porque sabemos, cada que nos vamos a dormir; que la realidad continúa allí.
Atormentándonos.
-Odio las mentiras...-
lunes, 16 de marzo de 2009
Bien, esta es la primera parte de una historia me ocurrió con... una persona...
He aquí mi historia con él:
Lo conocí hace no mucho tiempo en la preparatoria, hace como unos dos años en una clase de lengua española que la verdad me aburría mucho. (No es que la literatura me aburra, al contrario, solo SU clase era aburrida).
Al principio, ni siquiera lo noté (o al menos, no mucho pues mide casi dos metros de altura), solo recuerdo que entró a esa clase y lo pusieron a hacer un examen del cual obviamente, no sabía nada. Después, lo ví entrar a otras clases y pensé: -Bien, aquí hay algo raro...-
Hubo algo raro, pues, aunque me venía dando igual si entraba o no, dejé de tomarle importancia y continúe con mis rutinarios viajes astrales durante clases. Pero, mientras yo perdía interés en él, el suyo iba en incremento.
En fin, poco a poco se fue acercando a mí, cosa que a decir verdad, no me agradaba en lo más mínimo. Desde siempre me ha gustado mi soledad y que llegara alguien y me tratara como si me conociera de toda la vida era algo bastante inusual.
Sin embargo, tras escuchar de una amiga que esa era su actitud con todos, decidí que estaba bien (no me afectaba en nada, ni tampoco me molestaba). A decir verdad, lo trataba como cualquier otra persona, aunque aún me extrañaba que me tratara con tanta familiaridad.
Las clases continuaban y descubrí que él estaba recuarteando, mientras que ese era mi primer año en la preparatoria; esto significaba que, cada que lo veía, el estaba jugando, tocando la guitarra o tonteando en algún lado menos tomando clase.
Estos son los primeros recuerdos que tengo acerca de él, yo aprendí a conocerlo con rapidez, a diferencia suya que, incluso ahora, sabe muy poco acerca mío.
(Fin de la primera parte)
domingo, 15 de marzo de 2009
Ah, ya veo.
Ahora lo comprendo un poco.
Sé por que no nos pediste ayuda aún cuando estábamos cerca.
¿Has crecido sin confiar en los demás, verdad?
Así que ven. Ven aquí.
Yo estaré aquí para tí.
Intentaré cuidar siempre de tí para que jamás estés sola...
. . .
Lo siento.
Perdóname por haberte dejado sola cuando más lo necesitabas.
Por haber dicho todas esas cosas malas acerca de quienes más amabas.
Por haber roto aquella promesa.
Por no haber dicho nada.
Por no haber preguntado.
Lo siento...
He conocido la soledad.
Sé como es la soledad de alguien que ha sido separada de otra a quien amaba.
Conozco la felicidad.
La felicidad se siente cuando tus amigos van a rescatarte de aquello a lo que temes.
También entiendo el terror.
Cuando ví a mis amigos siendo lastimados y derrotados.
No te preocupes.
Voy a salvarte...
sin embargo, yo las recopilé y cambié a mi gusto para volverlas un texto
más claro, conciso y ... más a mi gusto; espero les guste.
Hay dos tipos de batallas:
una para proteger tu vida.
Otra para proteger tu orgullo.
Pero al final, estás protegiendo la misma
cosa;tu corazón.
¿Dónde piensas que esta tu corazón?
¿Crees que sólo está en tu pecho?
No. También está en los lazos con la
gente que amas.
Cuando pensamos en alguien, o nos
preocupamos por alguna persona, es allí
dónde nuestros corazones están.
Si fueras la única persona en el mundo entero,
entonces tu corazón no estaría en ninguna parte.
No hay nada de que preocuparse; si deseas con
todas tus fuerzas quedarte aquí. Aquí se quedará
tu corazón.
Si tu corazón está en este lugar, entonces es por
qué deberías estar allí.
Además, en las peleas que vendrán, hay una cosa
que nunca debes olvidar:
"No mueras sola".
Nuestros cuerpos son nuestras almas, cuando
morimos nuestros cuerpos se vuelven polvo y se
transforman en pequeñas partículas, que al final,
forman el mundo en el que vivimos.
Pero entonces, ¿a dónde van nuestros corazones?
Nuestros corazones se quedan donde nuestros amigos.
Si se los dejas a tus amigos, tu continuarás viviendo
dentro de ellos.
Así que, no te atrevas a morir sola.
De acuerdo?
