domingo, 15 de marzo de 2009

Ah, ya veo.

Ahora lo comprendo un poco.

Sé por que no nos pediste ayuda aún cuando estábamos cerca.

¿Has crecido sin confiar en los demás, verdad?

Así que ven. Ven aquí.

Yo estaré aquí para tí.

Intentaré cuidar siempre de tí para que jamás estés sola...

. . .

Lo siento.

Perdóname por haberte dejado sola cuando más lo necesitabas.

Por haber dicho todas esas cosas malas acerca de quienes más amabas.

Por haber roto aquella promesa.

Por no haber dicho nada.

Por no haber preguntado.

Lo siento...

No hay comentarios: