lunes, 16 de marzo de 2009


Bien, esta es la primera parte de una historia me ocurrió con... una persona...

He aquí mi historia con él:

Lo conocí hace no mucho tiempo en la preparatoria, hace como unos dos años en una clase de lengua española que la verdad me aburría mucho. (No es que la literatura me aburra, al contrario, solo SU clase era aburrida).
Al principio, ni siquiera lo noté (o al menos, no mucho pues mide casi dos metros de altura), solo recuerdo que entró a esa clase y lo pusieron a hacer un examen del cual obviamente, no sabía nada. Después, lo ví entrar a otras clases y pensé: -Bien, aquí hay algo raro...-

Hubo algo raro, pues, aunque me venía dando igual si entraba o no, dejé de tomarle importancia y continúe con mis rutinarios viajes astrales durante clases. Pero, mientras yo perdía interés en él, el suyo iba en incremento.

En fin, poco a poco se fue acercando a mí, cosa que a decir verdad, no me agradaba en lo más mínimo. Desde siempre me ha gustado mi soledad y que llegara alguien y me tratara como si me conociera de toda la vida era algo bastante inusual.

Sin embargo, tras escuchar de una amiga que esa era su actitud con todos, decidí que estaba bien (no me afectaba en nada, ni tampoco me molestaba). A decir verdad, lo trataba como cualquier otra persona, aunque aún me extrañaba que me tratara con tanta familiaridad.

Las clases continuaban y descubrí que él estaba recuarteando, mientras que ese era mi primer año en la preparatoria; esto significaba que, cada que lo veía, el estaba jugando, tocando la guitarra o tonteando en algún lado menos tomando clase.

Estos son los primeros recuerdos que tengo acerca de él, yo aprendí a conocerlo con rapidez, a diferencia suya que, incluso ahora, sabe muy poco acerca mío.


(Fin de la primera parte)

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