miércoles, 16 de diciembre de 2009
lunes, 16 de noviembre de 2009
No es una sensación agradable.
Sucede cuando estás cansado de enamorarte.
Cuando no eres correspondido.
Cuando no te puedes decidir.
Cuando descubres que tus decisiones fueron las incorrectas.
Uno no elige enamorarse.
Mucho menos de quién enamorarse.
Son cosas que sólo ... Ocurren.
Siempre he creído que las cosas ocurren por una razón; sin embargo, cuando las cosas no ocurren como tu las deseas; empiezas a sentir dolor, culpa, tristeza...
Uno no decide amar a alguien.
Dudo que sepamos siquiera lo que es amar a alguien.
¿Cómo sabes que lo que sientes es amor? ¿No te estás confundiendo? ¿Es que acaso no pensaste que tal vez podrías tener sólo un capricho? ¿Sólo una necesidad?
¿Cómo sabes a que huele la vainilla, si no sabes que es la vainilla? ¿Podrías asegurarme que ese aroma es el de la vainilla? ¿Apostarías tu vida?
¿Y la suya?
sábado, 12 de septiembre de 2009
Para endulzar un poco tus desvíos
Fijas en mi tu angelical mirada
Y hundes tus dedos pálidos y fríos.
En mi oscura melena alborotada.
¡Pero en vano, mujer! No me consuelas.
Estamos separados por un mundo.
¿Por qué si eres nieve no me hielas?
¿Por qué, si soy el fuego, no te fundo?
Tu mano espiritual y transparente.
Cuando acaricias mi cabeza esclava.
Es el copo glacial sobre el ardiente,
volcán cubierto de ceniza y lava.
Salvador Díaz Mirón
sábado, 5 de septiembre de 2009
¿Cómo osas presumir
la muerte comprender
sin la vida vivir?
Te regocija el placer
de ver a otros sufrir,
sin poder entender
que el dolor no se puede describir.
Escúchame si quieres conocer
mi obscuro y frío hogar,
conmigo es fácil perecer
si te atreves a jugar.
Soy el amo del submundo
de las sombras el creador,
en lo profundo de mi alma
canta un negro ruiseñor.
La noche me protege
una Luna Roja me acompaña
aquel que se cruza perece
y su rostro de sangre empaña.
Hay algo que he de hacer...
en esta noche has de rezar
mi sed debo satisfacer
y sólo tu me puedes saciar.
sábado, 15 de agosto de 2009
Muchas veces, es mi melodía favorita.
El reconfortante sonido de la nada.
El de aquel que guarda respeto.
Cuando los enamorados conversan en silencio.
Huella que deja el que se va.
Instante en el que el mundo se paraliza.
Sensación que se convierte en inspiración.
Triste momento antes de la verdad.
Sé que es incómodo para muchos pero, para aquellos que viven entre el incontrolabe ruido sin sentido, silencio es el tema musical que te aleja de la realidad.
lunes, 20 de julio de 2009
La primer definición que encontré fue: Virtud, disposición e industria para hacer alguna cosa.
También encontré: expresión humana de un ideal de belleza.
O: acto en el cual el hombre expresa lo material o invisible, copiando o fantaseando.
Podría pues, poner todas las definiciones que encuentre en la enciclopedia sin propósito alguno, ya que ninguna me convence.
Para mí, el arte es una forma de expresión. Es la forma en la que el artista ve el mundo. Con sus creaciones, te dice que ve, que siente, que piensa.
Entonces, ¿por qué no todos somos artistas?¿Por qué son solo pocos los que pueden expresarse con tinta en un escrito, o con música, con una pintura o dibujo?
¿Será que en algún momento lo fuimos? ¿En dónde nos perdimos entonces?
El arte es maravilloso.
Los artistas sin embargo, son absolutamente incomprendibles. Ni siquiera ellos se comprenden entre sí. Son gente de costumbres y actitudes extrañas. Incapaces de ver el mundo como el resto. Por eso se expresan así...
Por otro lado... Cada día me hago preguntas. Supongo que todos lo hacemos, aunque sea de vez en cuando.
Pero, ¿y mis respuestas?
jueves, 16 de julio de 2009
Felicidad.
Soledad.
Sentimientos, emociones, situaciones que nos hacen la vida imposible.
En el fondo, sabemos que si no existieran seríamos la máquina perfecta.
Sin remordimiento, sin culpa, sin conciencia.
Por desgracia, son todas estas realidades las que nos vuelven humanos, las que nos diferencían de las bestias.
....
No sé que más decir.
Sólo expresaba mi burda, humilde y vana opinión.
Pero me pregunto, ¿son estas las situaciones las que nos acercan, o nos alejan de convertirnos en bestias?
miércoles, 15 de julio de 2009
Lo hace todo el tiempo. Es su naturaleza.
Pero lo interesante aquí es, que todos decimos cosas. Nos jactamos de ser y conocer muchas cosas y situaciones, pero, extrañamente, cometemos los errores que nosotros mismos criticamos.
Las personas hablan de otras personas como seres inmorales, incultos, ignorantes o mediocres; pero nunca miran en su interior. ¿Qué tan lejos estas de aquel al que criticas?
No lo digo como una crítica más. A decir verdad, no me salvo de esta situación. Tristemente, me he visto en la misma situación, y lo reconozco. Pero el reconocerlo, no me salva ni me excenta de ninguna forma, es sólo ... Digamos que es una observación, dado que es lo único que puedo hacer, observar.
Por desgracia, ni siquiera la observación se logra hacer nunca de una manera objetiva o completa, pero será un tema que toquaré después.
¿Por qué criticamos?
Porque, seamos sinceros, todos lo hemos hecho alguna vez; a alguien, o a algo.
Una persona, una situación o un simple objeto ha sido víctima de nuestras críticas alguna vez. Y me he dado cuenta que es inevitable, así de simple. Pero sigo sin entender, ¿por qué ocurre?
¿Qué ganamos con criticar? ¿Cambiará la situación con solo decir qué tiene de bueno y qué de malo, en su única y singular opinión?
¿Se siente uno mejor al expresar cosas horribles de alguien o algo más?
En mi particular opinión, no.
Criticamos a la gente a nuestro alrededor. Les decimos cosas horribles sin que ni siquiera lo noten pero, ¿con qué objeto?
Criticamos actitudes, formas de ser, actuar, vestir e incluso vivir.
Criticamos a la sociedad, al gobierno, al mundo en sí. ¿Qué ganamos? Nada será mejor si sólo criticamos.
La verdad, nunca me sentí mejor haciendo sufrir a alguien más...
lunes, 13 de julio de 2009
Es simple.
Existe el bien y existe el mal.
Existen aquellos que cometen crímenes y aquellos que los detienen.
Los dos lados son opuestos. Como el día y la noche.
Y la línea que los divide es clara.
O al menos, se supone que lo sea...
Me pregunto, una buena acción ¿te convierte en héroe?
¿Se es culpable por un simple, un único error?
martes, 30 de junio de 2009
Mientras miraba como se volvían minúsculas todas esa cosas, descubrí una vez más que mis clases de geografía de la secundaria y preparatoria habían dado sus frutos, pues México realmente está curbierto de montes, colinas y montañas.
Vivir del vuelo, ha de ser realmente impresionante pues, esas montañas, vistas desde las alturas, parecen hechas de tela suave y sedosa.
Tras un breve, rápido y sencillo refrigerio proporcionado por las azafatas de l avión, me di cuenta que las nubes nos habían rodeado por completo.
Al principio, parecían escalones al cielo, pero pronto se volvieron tan densas y espesas que parecía que podías bajar y dar un paseo sore ellas. No era algo para preocuparse, porque, aún con la turbulencia, era un paisaje maravilloso.
No me di cuenta cuando me quedé dormida, pero cuando desperté las nubes se habían vuelto escalones moldeados a la perfección y, debajo de ellos, esaba el mar, como pintado por el artista más inspirado que jamás hubiese conocido.
Una vez más agradecí a mis dos maestros de geografía sus clases pues, vi que esta parte del país era una perfecta planicie que, pincelada a pincelada, había sido grabada para ser admirada.
Ahora estamos descendiendo, virando a la izquierda y a la derecha, la presión oprime mis oídos y me impide e
sábado, 20 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
Dejó que sus oídos escucharan caer cada gota.
Cerró sus ojos ante el mundo que lo rodeaba.
Olía a tierra mojada, eso era algo que recordaba bien...
Allí, atrapado en aquella ciudad tan abarrotada. En la azotea de mi casa, de donde todo se veía mejor; empezó a llorar.
Una por una, sintió como caían por sus mejillas; saboreando cada gota salada.
Extrañamente eran calientes...
Pero, por cada lágrima, vi que te iba olvidando, que te estaba dejando atrás. A tí y a esos recuerdos, a esos hermosos recuerdos.
Recuerdos que hoy, duelen.
Esta bien si ya no estamos juntos, será lo mejor para los dos... supongo. -Fue lo que dijo, tras varios minutos que me parecieron horas. -Estaré bien.
No quieres que te lleve a casa?-Le pregunté. Sabía que estaba herido y no quería dejarlo así.
No, quiero caminar, pero gracias.- Se despidió de mí con un cálido abrazo. No recuerdo que se despidiera de mí así desde que éramos niños.
Decidí que era lo mejor, que estaría bien. Era fuerte.
Yo por mi parte, estaba cansada y necesitaba dormir. Dejaría mi celular encendido toda la noche, seguro querría hablar y la noche era su momento favorito.
Estarás bien, te lo aseguro.
sábado, 13 de junio de 2009
La luz de la Luna a través de la ventana.
Recuerdo como se filtraba a través de la cortina hasta llegar a mi cama.
Ni siquiera sé muy bien como sucedía, pero así era.
Te preguntarás ¿cómo? Pues sí. Siempre dormí en la cama de abajo y es difícil ver por la ventana desde allí; además vivo en la ciudad. En una ciudad llena de luz y sonido las 24 hrs del día. Lo más obvio sería que viera más luces que estrellas. Y sin embargo, no rea así. Era como sí ella me buscara.
Sí, la misma Luna.
jueves, 11 de junio de 2009
No es que crea al tiempo lo suficientemente importante. No lo es, de eso por lo menos si estoy segura. Pero el sonido era constante, armonioso. Merecía ser escuchado.
En el otro cuarto, se escuchaba la acalorada conversación de mi familia y amigos. O bueno, así se hacían llamar; pero... No me sentía a gusto con ellos.
Ni con el abrazo de aquellos a los que creí amar, o la compañía de aquellos que creía conocer.
¡Oh! ¡Eso sí que es osado! (O rosado? Ja!).
No, pero se requiere valentía para admitir que alguien conoce a otro alguien.
¿Será valentía o pura tontería?
Solo idiotez. Todos sabemos que no puedes conocer a nadie.
Permanecemos ignorantes ante el pensamiento ajeno. Vivimos entre extraños, y aún con esa realidad inminente; no dejamos de buscar a ese alguien que nos haga sentir especial.
¿Especial? Admitámoslo, no somos especiales. Somos sólo un error de la naturaleza, una falla en el planeta. Sin ton ni son. Sólo somos.
Pero, ¿por qué entonces nos asusta la soledad? ¿Qué es aquello que tanto nos atormenta?
Es eso. Estar sin nadie a tu lado. Pensar, reflexionar, vivir, existir. Conocerte Y reconocerte a tí mismo.
¿Es eso lo que tanto asusta? ¿Darse cuenta de su verdadera personalidad? ¿Les da temor notar la realidad de su ser? Probablemente.
No entiendo que tiene de malo la soledad. Muchas veces es la mejor compañera.
O incluso, una amiga.
Supe de alguien, no de alguien cualquiera, de UN alguien, que, para él; la soledad era una droga. Que no se puede vivir sin ella pero tampoco con ella.
Realmente creo que es así. Y, aunque jamás lo había pensado de esa forma, me encanta.
Continúa el reloj con su interminable tic-tac. A muchos los desespera, a mí en cambio, me relaja; porque a diferencia del mundo en el que vivimos, es constante.
martes, 2 de junio de 2009
Tal vez sólo quería alejarse de aquel lugar al que alguna vez llamó hogar. Alejarse de los gritos, el llanto, las discusiones. Pero sobre todo, quería alejarse del dolor.
Sabía bien que no se podía vivir sin él, pero, simplemente... En ese momento era demasiado.
Ni siquiera recordaba bien en que momento había salido. Hacía un par de horas, creo. Volvería en un par de horas más. Siempre volvía.
Subió la cremallera de su sudadera y se ciñó la capucha a la cabeza. Pronto llovería.
Sentía las monedas y los billetes en la bolsa de aquella sudadera que tanto le gustaba; no sabía bien cuanto dinero traía pero más le valía saberlo pronto, porque no tenía ni idea de en dónde estaba y tendría que tomar el transporte público para regresar a casa.
Por ahora eso no importaba.
Por lo menos, eso nunca había faltado en el lugar en que vivía; aunque no sabía bien que tan bueno era eso.
¿Qué más da? Pensó sin darle mucha importancia.
Entró a una pequeña cafetería que, aunque no lucía mucho por fuera, se veía bastante acogedora por dentro.
Deteniéndose en la entrada, se fijó en cada uno de los detalles del lugar. Los sillones bajos en vez de sillas, los pósters de películas famosas donde debería de haber cuadros; todos los estilos y formas de arte mezclados entre sí cubriendo cada elemento del restaurante.
Se sentó en el más mullido de los sillones, aquel que daba a la ventana, la más alejada de la puerta. Tal vez éste se volvería mi lugar secreto, pensó disimulando una sonrisa.
Miró la carta que tenía en la mesa y pidió un latte de vainilla con un pay de queso a la mesera que se le había acercado, apenas la había mirado y sin embargo le dirigió una sonrisa. Se quedó mirando las gotas de lluvia que se estrellaban contra la ventana sin pensar en nada más. Se estaba acomodando en el sillón cuando escuchó que alguien entraba.
Allí estaba ella, parada como si fuese la reina del lugar. Con ese extraño aire de inocencia que la hacía inconfundible.
Después de todo, el día no se había desperdiciado, no del todo.
sábado, 30 de mayo de 2009
Carencia voluntaria o involuntaria de compañía.
Pesar y melancolía que se sienten por la ausencia, muerte o pérdida de alguna persona o cosa.
¿Por qué la tenemos? Quiero creer que es por la necesidad de vivir en comunidad, por protección, pero...
A veces, la soledad también se siente cuando estas rodeado de personas...
martes, 19 de mayo de 2009
Ustedes juzguen...
(Por cierto, este lo encontré en una hoja de cuaderno viejo y está medio rota... jeje)
Realmente quería estar contigo cuando ocurriera.
Pero al parecer, tu no.
Si pudiera llorar, lo haría.
Pero, para mi desgracia, me es imposible. Simplemente no puedo.
Carezco de sentimientos.
Y por fortuna o por desgracia, heredé ese extraño don para mentir con una naturalidad que engañaría al más suspicaz.
Eso me parece, es el único legado real que obtuve por parte de mi familia; pero por desgracia, como es "secreto" sigo siendo un poco extraña y una especie de linda ovejita negra...
jueves, 14 de mayo de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
Mira a tu alrededor. ¿Ves esos árboles? Observa las hojas; con el ir y venir de sus ramas.
Cierra los ojos. ¿Sientes la brisa? Respira hondo, nada nunca es tan malo. ¿Escuchas? El mundo
Detente un instante, sólo uno.
¿Percibes ese aroma? Es el olor de las flores, nunca lo olvides.
Suspira.
Saborea tu vida por un segundo. Prueba tu libertad y olvídate de los demás..
Aquí lo importante; es que tú seas feliz.
miércoles, 15 de abril de 2009

La primera vez que vi esa imagen pensé en nosotros. Recuerdo que el mundo se detuvo por un segundo.
Sólo pude pensar en ti y en mí. Nada más.
Eramos nosotros. Punto.
Mi cabello corto y oscuro. Mis ojos claros, una mirada asustadiza y, debo admitirlo, algo tierna. Mi característica mano en el pecho, imaginando qué es lo que va a pasar.
Tu cabello largo, tu mirada tranquila; esa mirada que tanto adoraba, mirándome a mí. Tu brazo en mi cintura, abrazándome.
Esa protección que me brindabas, esos brazos en los que me sentía tan segura.
Me acuerdo de esa sensación que me lograbas transmitir, la sensación de que todo iba a estar bien.
Mis ojos se inundan en lágrimas que no puedo derramar. Hay un nudo en mi garganta y apenas puedo respirar.
sábado, 11 de abril de 2009
Traté de cerrar los ojos y escuchar la lluvia, siempre calma mis ánimos... Pero aún así, no podía conciliar el sueño.
Mirar por la ventana se convirtió en mi pasatiempo favorito tras tantos problemas; el incesante golpeteo de la lluvia, la luz de la Luna a través del cristal y las estrellas titilantes en la eterna oscuridad.
La carretera parecía interminable y las horas transcurrían lentamente. Pero ya no importaba. Los árboles, los arbustos y las praderas, se iban persiguiendo alegremente.
Mis párpados se volvían pesados a cada momento pero no podía dejar de hacer figuras con las nubes del anochecer.
La suave respiración de mi hermano me llevaba lentamente al mundo de los sueños; el precioso sonido del silencio, las montañas a lo lejos...
domingo, 29 de marzo de 2009
O al menos, así era al principio. Hoy, me doy cuenta que toda esa gente que un día luchó por sus sueños, se perdió en el camino.
Se esforzó tanto por aquello que deseaba, que olvidó ese "algo" por lo que se esforzaba.
¿No pretendíamos ser felices? ¿No era ese nuestro objetivo principal?
¿Entonces?
viernes, 20 de marzo de 2009
Las personas, desde siempre, hemos buscado ayuda en aquellos quienes confiamos, o por lo menos, en quienes sabemos tienen más experiencia o sabiduría que nosotros... O incluso ambas...
Pero, ¿de qué sirve pedir ayuda, cuando realmente no hacemos caso de lo que nos dicen? Terminamos haciendo lo que queremos, e incluso yendo en contra de lo que nos dijeron. Nunca experimentamos en cabeza ajena, cierto?
Pero nunca nos cansaremos de pedir auxilio, esperando que alguien venga a socorrernos. Y como siempre ocurre, encontraremos personas como yo, que te escuchan y te dicen lo que puedes hacer; y a pesar de que sabes que no te harán caso la mayoría de las veces; la gente te agradece y sigue recurriendo a tí cada que necesita ayuda, un consejo o un favor.
Al final, continuaremos pensando con el corazón en vez de con lo que sea que tengamos dentro de nuestras cabezas (que en la mayoría de los casos, es aire contaminado...), no nos resistiremos al dolor, ni a la experiencia que nos provoquen nuestros errores y fallos... somos humanos no?
jueves, 19 de marzo de 2009
La brisa nocturna soplaba por entre los árboles de esa pavimentada calle, acariciando suavemente cada una de sus hojas.
El auto avanzó lentamente al cambio de luces, y, aunque estabas a un lado mío, bien podrías estar a mil millas; y francamente, no me importaba; ya no.
Seguimos aquel largo camino, y yo continué mirando por la ventana, alejada de aquella realidad que tanto me atormentaba.
Deseaba tanto estar en aquel lugar, ese lugar que me hacía olvidar el mundo exterior, los problemas, las preocupaciones y el futuro que me esperaba... Tantos asuntos por resolver, problemas a tratar, un mundo al cual tenía que poner orden.
¿Qué era lo único que yo anhelaba? Recostarme en el césped húmedo por el rocío con los pies descalzos, quedarme toda la noche mirando la Luna y las estrellas, sin tener que preocuparme por que tengo que hacer al día siguiente y al día después de ese.
Pero por supuesto, en mi vida nunca hay tiempo para eso; siempre hay algo. Una cita aquí, una reunión allá.. .
-Luces triste- me dijo sin darle importancia.
-Ah, ¿si?- pregunté volteando a verlo por primera vez en toda la noche- No es nada.- Dije sonriendo.
Nada, al final... Nada.
-Me alegra- Me sostuvo una mirada cálida y suave, pero rápidamente volvió a sus asuntos.
Seguí con la mirada a una joven pareja que reía bajo la luz de aquella solitaria Luna hasta que dimos vuelta y los perdí de vista.
Volví la vista a aquella persona que ahora me parecía desconocida, y cavilé acerca de porque seguía con ella.
Como siempre, él no se daba cuenta; le cambiaba al radio, se quejaba de las calles, el tráfico y del mundo en general.
Me quedé mirando sus facciones, sus ojos, su boca, sus mejillas; memorizando la forma y posición de cada lunar que había en su cara.
-Llegamos- Dijo sin siquiera mirarme. - Iré a dormirme ahora mismo, mañana tengo cosas que hacer y debo levantarme temprano.-
Estacionó bien el auto en el garage y cerró la puerta sin darse cuenta que yo seguía adentro.
-Nada, al final nada...-
Ese día salí a caminar sin saber muy bien a dónde iba, por qué, ¿a dónde vas cuando tratas de escapar del dolor?
Empecé a buscar entre la gente mientras caminaba sin rumbo. Llegué a un pequeño parque mientras miraba las caras de las personas viendo quién tenía lindos ojos, quién se veía bien con lentes, su cabello, su ropa, su forma de vestir y de hablar, haciéndome notar entre los chicos de mi edad.
Algunos me veían con curiosidad, otros con interés, con extrañeza o indiferencia, y sin embargo; pronto me dí cuenta de que era inútil y estúpido. No tardé mucho en encontrarles defectos, “no sabe hablar”, “peinado extraño”, “pervertido”, “muy alto”, “muy bajo”.. .
Así que, tras cansarme de quejarme de todo lo que se posaba enfrente mío, me dí cuenta de que, lo que en realidad me disgustaba ver, eran aquellos que más se parecían a él. Me molestaba ver que tenían la misma forma de hablar, que su peinado era parecido o incluso las mismas ropas.. .
Desesperada; me senté cansada a mirar al vacío que era esa gran ciudad.
Sin pensar en nada ya, un lindo chico se acercó a mí. Me dí cuenta de que a él ya lo había catalogado; estaba en la clasificación: “cabello demasiado largo para ser corto, y muy corto para ser largo”.
Aunque, visto de cerca, le quedaba muy bien. Unos lindos ojos verde oscuro casi café, y una mirada madura con un toque inocente. Supe que era más alto que yo cuando, al sentarse en la misma banca, tenía que alzar mi cuello para poder verlo.
-Hola!- fue lo primero que me dijo. Me dirigió una cálida sonrisa, de esas que sólo ciertas personas pueden darte.
Sólo pude esbozarle una sonrisa, no supe que decirle.
-Es extraño, pareciese que hace un rato estabas buscando a alguien con desesperación; pero ahora te has rendido.. .
-Aquel a quien busco no está aquí-respondí en automático.
Esbozó una sonrisa mientras cerraba los ojos.-Pues es una pena porque a una chica como tú, dejarla plantada es como sacrilegio, jejeje- Abrió los ojos y me volteó a ver como si me conociera de toda la vida.
Allí estaba, un chico lindo, tierno, amable, inteligente y hasta algo gracioso. Pero; por alguna razón, a pesar de que el era el chico perfecto, no .. . no me podía enamorar de él. En mi mente seguía latente su pensamiento, su mirar, sus besos, su sonrisa y todo aquello que lo hacía ser él.. .
-Eso crees?- pregunté sarcásticamente, pero con una dulce sonrisa -Porque creo que hay alguien no lo ve así, jeje... -
Cerró los ojos y me volteó a ver una vez más.
-Soy Adrián ¿y tú? ¿La chica de los lindos ojos tiene nombre?- Preguntó con una divertida sonrisa
-Jajaja... agradezco tus halagos, pero no los uses más por favor, y si, me llaman Parker-
- Bien, nada de halagos, pero no puedo evitarlo, tus ojos y tu mirar me son... tan intrigantes... -
Me quedé divagando acerca de lo que el dijo, ese algo que alguien había dicho también, esa herida que no noté. Que fue creciendo y creciendo hasta que el dolor ya era muy grande.. .
-Pues bien, creo que ya me voy Adrián- le dije sin mirar
-Oh, ¿tan pronto? -dijo con una genuina cara de sorpresa- ¿Cuándo te volveré a ver? ¿Te volveré a ver? ¿Cómo te localizo? ¿Tienes mail? - Las preguntas le salían atropelladamente y mi reacción tan repentina lo tomó desprevenido.
-Simplemente, no lo sé.. . Nos vemos- Me acerqué para despedirme, y, aunque tuve que pararme de puntas, besé sutilmente su mejilla. Esperando poder volver a hacer lo mismo algún día.. .
miércoles, 18 de marzo de 2009
Cuando mamá decía que haríamos algo, yo sabía que no era verdad. Cuando mi papá hablaba de Navidad y los Reyes Magos, cuando mi hermano afirmaba que mis papás no discutían, que no peleaban.
Cuando mis amigos negaban algo.
Cuando la gente prometía cosas...
¿Por qué para mi desgracia? Porque me dolía ver cómo la gente que quería, en la que solía confiar; me engañaba, me traicionaba y me sonreía fingiendo que todo estaba bien.
¿Cómo podían? Sonreir y decir que todo estaba bien y que nada de eso era cierto. Mirarme a los ojos y continuar con sus explicaciones sabiendo que me engañaban.
¿Cómo podía yo, devolverles su mirada y continuar escuchando?
Fácil.
Fingiendo una sonrisa, escondiendo mis sentimientos y ocultando un dolor en mi pecho. Un dolor que seguirá acumulándose hasta que ... ¿Hasta que qué?
No tengo la más mínima idea.
Talvez hasta que un día explote y ya no pueda aguantarlo más. Un día que en el que no pueda aguantar mentiras y falsedades por parte de nadie; incluso de la gente a la que aprecio.
Es triste, lo sé. Que la gente siga inventando cosas sin objetivo alguno.
Porque esa es la única verdad. Las mentiras no sirven, tarde o temprano alguien las descubre y causan mucho dolor...
Mi pregunta aquí es, ¿es la verdad la respuesta?
La cruda realidad, es que muchas veces mentimos para no herir a quienes amamos.
Mentimos hasta que nos convencemos de que esa mentira es la realidad.
Pero en el fondo, muy en el fondo, sabemos que no es así. Conocemos la realidad, la verdad; y nos duele afrontarla.
Mentimos para sentirnos mejor, unque sea sólo por un momento.
Porque sabemos, cada que nos vamos a dormir; que la realidad continúa allí.
Atormentándonos.
-Odio las mentiras...-
lunes, 16 de marzo de 2009
Bien, esta es la primera parte de una historia me ocurrió con... una persona...
He aquí mi historia con él:
Lo conocí hace no mucho tiempo en la preparatoria, hace como unos dos años en una clase de lengua española que la verdad me aburría mucho. (No es que la literatura me aburra, al contrario, solo SU clase era aburrida).
Al principio, ni siquiera lo noté (o al menos, no mucho pues mide casi dos metros de altura), solo recuerdo que entró a esa clase y lo pusieron a hacer un examen del cual obviamente, no sabía nada. Después, lo ví entrar a otras clases y pensé: -Bien, aquí hay algo raro...-
Hubo algo raro, pues, aunque me venía dando igual si entraba o no, dejé de tomarle importancia y continúe con mis rutinarios viajes astrales durante clases. Pero, mientras yo perdía interés en él, el suyo iba en incremento.
En fin, poco a poco se fue acercando a mí, cosa que a decir verdad, no me agradaba en lo más mínimo. Desde siempre me ha gustado mi soledad y que llegara alguien y me tratara como si me conociera de toda la vida era algo bastante inusual.
Sin embargo, tras escuchar de una amiga que esa era su actitud con todos, decidí que estaba bien (no me afectaba en nada, ni tampoco me molestaba). A decir verdad, lo trataba como cualquier otra persona, aunque aún me extrañaba que me tratara con tanta familiaridad.
Las clases continuaban y descubrí que él estaba recuarteando, mientras que ese era mi primer año en la preparatoria; esto significaba que, cada que lo veía, el estaba jugando, tocando la guitarra o tonteando en algún lado menos tomando clase.
Estos son los primeros recuerdos que tengo acerca de él, yo aprendí a conocerlo con rapidez, a diferencia suya que, incluso ahora, sabe muy poco acerca mío.
(Fin de la primera parte)
domingo, 15 de marzo de 2009
Ah, ya veo.
Ahora lo comprendo un poco.
Sé por que no nos pediste ayuda aún cuando estábamos cerca.
¿Has crecido sin confiar en los demás, verdad?
Así que ven. Ven aquí.
Yo estaré aquí para tí.
Intentaré cuidar siempre de tí para que jamás estés sola...
. . .
Lo siento.
Perdóname por haberte dejado sola cuando más lo necesitabas.
Por haber dicho todas esas cosas malas acerca de quienes más amabas.
Por haber roto aquella promesa.
Por no haber dicho nada.
Por no haber preguntado.
Lo siento...
He conocido la soledad.
Sé como es la soledad de alguien que ha sido separada de otra a quien amaba.
Conozco la felicidad.
La felicidad se siente cuando tus amigos van a rescatarte de aquello a lo que temes.
También entiendo el terror.
Cuando ví a mis amigos siendo lastimados y derrotados.
No te preocupes.
Voy a salvarte...
sin embargo, yo las recopilé y cambié a mi gusto para volverlas un texto
más claro, conciso y ... más a mi gusto; espero les guste.
Hay dos tipos de batallas:
una para proteger tu vida.
Otra para proteger tu orgullo.
Pero al final, estás protegiendo la misma
cosa;tu corazón.
¿Dónde piensas que esta tu corazón?
¿Crees que sólo está en tu pecho?
No. También está en los lazos con la
gente que amas.
Cuando pensamos en alguien, o nos
preocupamos por alguna persona, es allí
dónde nuestros corazones están.
Si fueras la única persona en el mundo entero,
entonces tu corazón no estaría en ninguna parte.
No hay nada de que preocuparse; si deseas con
todas tus fuerzas quedarte aquí. Aquí se quedará
tu corazón.
Si tu corazón está en este lugar, entonces es por
qué deberías estar allí.
Además, en las peleas que vendrán, hay una cosa
que nunca debes olvidar:
"No mueras sola".
Nuestros cuerpos son nuestras almas, cuando
morimos nuestros cuerpos se vuelven polvo y se
transforman en pequeñas partículas, que al final,
forman el mundo en el que vivimos.
Pero entonces, ¿a dónde van nuestros corazones?
Nuestros corazones se quedan donde nuestros amigos.
Si se los dejas a tus amigos, tu continuarás viviendo
dentro de ellos.
Así que, no te atrevas a morir sola.
De acuerdo?
